Siempre me han parecido de una sutileza y elegancia especial los pasteles de este tipo, los que se cuecen al baño maría en el horno, con una base de ingredientes escogidos y cuajados con huevo y nata. Tienen para mí una especial dificultad, la extracción del molde, pero a veces los destrozos se pueden disimular con una cobertura de mahonesa o alguna otra salsa similar. Yo he utilizado en otras ocasiones tanto bacalao como merluza, juntos o por separado, salmón y merluza juntos, las gambas han sido un elemneto fijo de la receta, será por que me gustan.
Los beneficios del consumo de pescado ya no son desconocidos para nadie, y este plato en ese aspecto está muy bien, el problema es la cantidad de calorias que le aportan la nata y la mahonesa, pero que le vamos a hacer, como me decía un albañil que ha trabajado en mi casa "la perfección no existe" ¡cuánto me acuerdo de él!
Os dejo una de tantas posibles recetas, la importancia de las cantidades solo es para mantener un cierto equilibrio en el resultado final, se pueden alterar, tal vez la mas importante de todas las proporciones sea la de huevo y nata, para evitar que nos dé un resultado demasiado líquido o al contrario, muy seco al paladar.
Por lo demás sin miedo, en la cocina la experimentación ha dado muy buenos resultados.
Para cuatro personas
12 gambas grandes
250 gr bacalao o merluza
20 gr queso gruyere rallado
50 gr nata líquida
2 huevos
Perejil picado
Estragón picado
Mayonesa
Procedimiento
Batir los huevos con el queso, la nata, salpimentar y añadir el pescado desmenuzado.
Trocear la mitad de las gambas y mezclarlas con la preparación.
En un molde alargado, colocar una capa de la mezcla, poner a continuación las gambas enteras, espolvorear las hierbas y añadir el resto de las gambas reservadas.
Acabar de rellenar con la mezcla.
Cocer al baño maría en el horno precalentado a 180º durante 30 minutos
Servir frío con mayonesa a las hierbas.
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